
La League Championship Series (LCS) europea y norteamericana han vivido un buen arranque de temporada en un fin de semana que no fue nada fácil debido a la coincidencia con otras competiciones como la Overwatch League o el ELEAGUE Major de CS:GO. La más beneficiada de todas ha sido la liga europea, que ha vuelto al formato de temporada regular al menor de uno y que prácticamente ha duplicado su audiencia con respecto a la temporada de primavera del año pasado.
Estas cifras ofrecidas por Esports Charts reflejan también una bajada de espectadores en Norteamérica con respecto al mismo split del año pasado. Si entonces el pico de audiencia ascendió a más de 720 000 personas, el estreno en este 2018 se ha quedado en poco más de 400 000, prácticamente las mismas que para la liga europea. Sorprende el dato por la expectación generada alrededor del estreno del sistema de las franquicias y la también vuelta al mejor de uno para hacer más ágiles y entretenidas las jornadas.
A falta de ver cómo evoluciona la audiencia en las próximas semanas, League of Legends ha visto cómo Overwatch y CS:GO han superado ampliamente sus números con la Overwatch League pasando también de los 400 000 espectadores y el Major de la ELEAGUE atravesando la barrera del medio millón de personas en diferentes ocasiones. Bien es cierto que Counter-Strike sigue atrayendo un gran número de público, sobre todo en una competición como el Major de Boston y que la Overwatch League ha visto cómo su audiencia se estabilizaba tras el morbo generado para la primera jornada, pero la LCS está ante uno de los años más importantes desde su existencia. League of Legends sigue siendo uno de los títulos más potentes, y tampoco hay que olvidar que está fragmentado por regiones, a diferencia de las otras competiciones citadas.